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Salientes al sol... Prevención del cáncer cutáneo II (Parte 4)

Hola a todos! Vamos allá con el segundo apartado de la prevención del cáncer cutáneo (qué pesada soy, pero creo que es un tema muy actual y necesario para educar a la población). Espero que os ayude y, sobre todo, que aprendáis algo del post.

PRODUCTOS ANTISOLARES

            Los productos antisolares están promocionados en todo el mundo como una forma de fotoprotección, pero hay que tener en cuenta que también emiten mensajes que nos pueden confundir.

            La crema es la medida antisolar que más se usa en todo el mundo, pero el 95% de los usuarios hacen un mal uso de ella.

Tipos de filtros

- Físicos: son como una pantalla que refleja toda la radiación incidente. Su inconveniente es que son aquellas cremas antiestéticas que nos dejan la cara blanca.
- Químicos: filtran la radiación UVB, pero sí dejan pasar la UVA.

Factores de protección

            Son una medida de laboratorio, y se gradúa para reducir el eritema.

            Los factores de protección vienen determinados por la fórmula siguiente:

El tiempo de exposición para el MED con fotoprotección
El tiempo de exposición para el MED sin fotoprotección

            Siendo el MED la mínima dosis eritematógena, es decir, la mínima cantidad de energía que necesitamos para ponernos rojos. Esto dependerá del fototipo de nuestra piel.

            La FDA recomienda aplicar 100 mL o 100 mg/cm2 de piel. Así, una persona con 1 m2 de piel necesitaría 200 mL de fotoprotector.

Aplicación del fotoprotector

            Debemos utilizar primero las medidas naturales y, como medida complementaria, utilizar un buen fotoprotector. Siempre se deberá usar un filtro físico, con un factor de protección superior a 50, aplicar regularmente (cada hora y media) y en gran cantidad.

            Su finalidad no es prolongar la exposición. Se ha visto en algunos estudios que personas que utilizaban el fotoprotector tenían mayor incidencia de cáncer de piel. Si uno se pone fotoprotector para evitar quemarse, no se quema y aguanta mucho más, con lo cual está mucho más tiempo expuesto y recibe más radiación, especialmente UVA. Por lo tanto, su finalidad es complementar el tipo de fotoprotección.

            La infancia es un periodo crítico, pues el 80% de la radiación que recibimos en nuestra vida se recibe antes de los 18 años. Además, las exposiciones solares intensas en las dos primeras décadas determinan fotoenvejecimiento y cáncer cutáneo, ya que el daño producido por la exposición es acumulativo.



Pastillas bronceadoras y otros productos de bronceado

            Las pastillas bronceadoras contienen aditivos de color similares al β-caroteno. Los aditivos son depositados por todo el cuerpo, especialmente en la piel, tornándola en un color naranja. Aunque la FDA ha aprobado algunos de estos aditivos para el color de los alimentos, éstos no han sido aprobados para el uso de agentes bronceadores, pues pueden ser perjudiciales en los altos niveles que son consumidos en las pastillas bronceadoras.

            La dihidroxiacetona (DHA) es el único aditivo de color aprobado por la FDA para los extendedores solares.

  
Exposición al sol y Vitamina D

            Ya se conocen los beneficios de esta vitamina, cuya principal fuente es el sol. Pero aún así, una exposición excesiva puede ser perjudicial, como hemos dicho. Por tanto, siempre que sea posible, resulta mejor obtener la vitamina D de la alimentación o complementos vitamínicos en lugar de la exposición al sol, ya que las fuentes alimentarias y los suplementos vitamínicos no aumentan el riesgo de cáncer de piel.

Me despido hasta la próxima, que prometo que ya será el último post del área de Dermatología durante un tiempo, jaja. ¡Besos!

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